Las mujeres de antes

Gran titular este: “Las mujeres de antes”.

“Esas sí que valían, esas sí que eran mujeres, como tu madre, como tu abuela, como tu bisabuela. Mujeres que lo daban todo. Mujeres generosas, entregadas, siempre amables y dispuestas. Verdaderas mujeres “de su casa”. Mujeres que trabajaban día y noche. Siempre dentro pero a veces también fuera del hogar.”

“Mujeres que aguantaban lo inaguantable y lo hacían además sonriendo. Esas sí que eran válidas, como tiene que ser una mujer. Un gran ejemplo es la Reina Sofía. Esa sí que era Reina. Mira todo lo que sufrió y ahí sigue sonriendo y sin quejarse.”

 

Ese es el valor y la única función que le queremos dar a las mujeres: la de la entrega total. Mujeres que están en este mundo únicamente para servir a los demás. A sus padres primero, a sus maridos después, a sus hijos a continuación, y a sus padres y suegros otra vez… Pero como lo hacen con una sonrisa muchas personas creen que eso es lo que quieren hacer, incluso ellas mismas acaban creyéndoselo. Sin ninguna otra opción en la vida que escoger.

Las mujeres de ahora

Valoro toda esa entrega de “las mujeres de antes” pero disculpen ustedes yo no soy así. Y no creo que el problema esté en que las mujeres de ahora seamos más egoístas, sino que únicamente queremos nuestro espacio y nuestros derechos.

Las mujeres de ahora no cierran los ojos para dejar de ver determinadas situaciones, sino que se quejan ante las injusticias. Las mujeres de ahora no quieren cocinar hasta las mil perdiéndose toda la cena para servir a sus hijos. Quieren compartir tiempo con sus hijos y poder disfrutar de una sobremesa donde conversar y reír.

Las mujeres de ahora no siempre están “dispuestas” para todo, ni tienen por qué estarlo. Han aprendido a decir que NO, un gran paso en el desarrollo de cualquier persona. Las mujeres de ahora no te van a limar las uñas, darte un masaje y prepararte la cena mientras ves la tele en el salón. Simplemente porque nunca les toca a ellas estar al otro lado.

mujeres de ahora

 

Las mujeres de ahora que son madres entienden que los hijos son lo mejor de su vida pero no lo único. También quieren disfrutar de su espacio y tiempo personal. Algo que les ayuda a crecer como personas, además de respirar y relajarse.

Muchas mujeres de ahora han decidido por decisión propia quedarse en casa al cuidado de los hijos y no trabajar. Eso es de lo más respetable cuando ha sido su decisión. No cuando la sociedad les ha llevado a ello porque casi siempre cobran menos que sus maridos o les cuesta más encontrar trabajo.

Las mujeres de ahora no necesitan protocolos de reinas, no necesitan aparentar delante de todo el mundo, aunque estén sufriendo por detrás. Porque NO TIENEN QUE SUFRIR. No es ese el papel que les toca en la vida por ser mujeres.

Cómo ser mujer en el siglo XXI

Las mujeres de ahora tienen voz, hablan alto y no se van a callar. Yo soy una mujer del siglo XXI con todo lo que ello conlleva. Y tal vez leyendo estas líneas pienses que mi vida es sencilla, fantástica y llena de igualdad y feminismo. Te confieso que no es oro todo lo que reluce pero no por ello voy a dejar de luchar para conseguir ser la mejor “mujer de ahora”.

¿Eres tú una mujer de las de ahora o de las de antes? Seas cual seas, piensa que no estás sola.

Cuéntame en los comentarios qué tipo de mujer eres o te gustaría ser. Y comparte este post con tus contactos para que acabemos con esa falsa valía de la servidumbre porque sí.

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