Carta de carnaval a un niño muy Realkiddys

Querido pequeño,

Lo sé todo… Tu madre me lo ha contado…

Sé como te sientes, sé que tienes mucha rabia dentro, que quieres gritar y que no entiendes nada. Lo sé. Y lo sé porque son muchos los niños y niñas que en algún momento de sus vidas se han sentido así.

Pero quiero contarte algo.

Eres un niño muy, pero que muy afortunado ¿sabes? Tu madre y tu padre te han educado en total libertad desde que eras un bebé. Has sido tú mismo desde el minuto uno, créeme. Jamás te han inculcado una serie de gustos, normas o decisiones determinadas por haber nacido en un cuerpo de niño.

estereotipos en los disfraces de carnaval de sirena

Tu ropa, tus juguetes, tus libros y tus disfraces también han sido siempre de lo más variado. Has vivido rodeado de todo tipo de colores, emociones, juegos y experiencias pues tus padres jamás han coartado ninguna de ellas. Ellos todavía no saben cuál va a ser tu orientación sexual, tu identidad de género o tu futura manera de expresarlo. Pero sí tienen muy claro que te van a querer seas como seas, te guste lo que te guste y decidas lo que decidas.

Porque ellos, y en especial tu madre, quieren que tú simplemente seas tú…

Y gracias a eso, mi pequeño, eres tan auténtico, tan único, tan “Realkiddys”, si me permites la expresión.

Pero estos carnavales algo ha cambiado en ti…

El pasado viernes fuiste al colegio feliz con tu disfraz de sirena. Un disfraz precioso, brillante, llamativo. Te enamoró en cuanto lo viste. Porque ¿a quién no le gustan las sirenas? Son pura hermosura, con esa linda cabellera, y esa fascinante cola que parece interminable. Ese día, tú querías convertirte en sirena, y los carnavales, esa magnífica fiesta llena de magia te dieron la oportunidad.

Entraste en el colegio feliz, orgulloso, esperando que todos apreciaron tu bello disfraz. Le dijiste adiós a mamá con un beso y caminaste hacia tu aula firme, lleno de autoestima y felicidad.

Pero algo pasó esa mañana. Mamá no estaba allí, papá tampoco. No lo vieron. Pero tú y yo sabemos lo que pasó. Sabemos cómo esos niños hicieron que te sintieras mal. Te dijeron que ibas “de niña”, que qué pinta, y que eso no era un disfraz para niños. Al principio no entendiste nada ¿pero es que había disfraces para niños y para niñas? No tenías ni idea, nadie te había dicho eso, mamá no te había dicho eso.

Entonces comenzaste a aborrecer aquel disfraz y a verlo como feo, horroroso y solo querías quitártelo… También te enfadaste con mamá por no haberte dicho que era un disfraz “de niña”, te enfadaste con tus amigos por reirse, y te enfadaste con el mundo. Y un día que había amanecido para ser un día precioso lleno de magia carnavalesca y juegos entre amigos, se convirtió en un día gris y sin sentido para ti.

Mamá llegó temprano a buscarte como siempre. Ya estaba allí cuando ibas a salir, estaba deseando darte ese abrazo que hace que te sientas el niño más especial del mundo. Pero hoy no querías el abrazo, estabas enfadado, lleno de rabia y triste al mismo tiempo. Tu madre ya vio tu cara en la fila, y presintió que algo malo había ocurrido.

Ese día no quisiste su abrazo, solo le dijiste que NUNCA más querías llevar ese vestido de sirena, que como mucho de sirena chico, que todos se habían reído de ti y que ella tenía la culpa. A tu madre se le encogió el corazón. Pero sabía que ella no había decidido aquel disfraz por ti, simplemente te había dejado escoger el que más te gustase. Y ese fue el de sirena.

Sé que sigues triste, mi pequeño. Pero tienes que ser valiente, porque este tipo de reacciones hacia niños y niñas auténticos todavía, muy a mi pesar, ocurren a menudo. Y eso es porque la sociedad está empeñada en meteros en armarios rosas y azules según vuestro sexo. Armarios que limitan, que atan, que aprietan.

No quieras entrar en uno de ellos. Sé libre, sé tú mismo, sé auténtico, tal como has sido hasta ahora. No tienes que parecerte a nadie, no tienes que ser como los demás quieren que seas. No tienes que ser siempre el superhéroe o la princesa. Puedes ser los dos, uno de ellos o ninguno. Todo estará bien mientras seas tú el que elija.

niño auténtico-niño Realkiddys-sin estereotipos de género

A veces aprender duele, lo sé, mi pequeño. Pero no dejes que tu autoestima y valor decaigan por este pequeño incidente. Tienes mucho talento que demostrarle a este mundo. Y ese talento no es azul o rosa, sino del color que tú quieras pintarlo. Pero sobre todo, no dejes pinten tu mundo en blanco y negro…

Ahora levántate y vete corriendo a darle un abrazo enorme a mamá. Porque si de madres auténticas hablamos, la tuya es una de ellas.

Feliz carnaval, feliz día, feliz vida Realkiddys mi pequeño…

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2 Comentarios

  • Publicado hace 17 Febrero, 2018

    Paula

    Bonita carta querida amiga! Nunca dejes de luchar por lo que realmente crees, a las demás mamás nos ayudas mucho con tus palabras

    • Publicado hace 21 Febrero, 2018

      Alba Feijoo

      Tantos casos parecidos que me inspiran a seguir luchando y trabajando… Ojalá llegue un momento en que ya no sea así y la inspiración sea por otras causas…
      Gracias por pasarte Paula!

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