Los estereotipos de género y sus consecuencias en la creatividad

Los estereotipos de género son aquellas características o ideas que se asignan a un determinado grupo que comparte ciertas similitudes únicamente por su pertenencia a ese grupo, sin tener en cuenta si a nivel personal estas son o no verdaderas. Ni todas las rubias son tontas, ni todos los hombres de raza negra raperos, ni todos los gitanos incultos… La pertenencia a un grupo no ha de condicionarnos, pero lamentablemente los estereotipos de género sí lo hacen.

Qué son los estereotipos de género

Cuando hablamos de estereotipos de género nos referimos a aquellas ideas que la sociedad asume como reales hacia las personas únicamente por haber nacido hombres o mujeres. Los estereotipos de género nos dicen que las mujeres son más sumisas, menos líderes, más pasivas sexualmente, más dulces, muy habladoras, más sensibles… Y que los hombres son más líderes, más agresivos, más activos sexualmente, fríos e insensibles…

Niña con muñecos rosa y azul

Qué consecuencias tienen los estereotipos de género

Muchas personas consideran que lo de los estereotipos de género no es para tanto. Que no pasa nada si las niñas quieren y sueñan con ser dulces princesas esperando un príncipe que las salve, y los niños fuertes superhéroes buscando una damisela en apuros.

El problema es cuando esta niña crece, se convierte en mujer y no se atreve a pedir un aumento de sueldo, por ejemplo, porque le hemos enseñado desde pequeña que ha de esperar y no actuar. O si ese niño que quiere estudiar enfermería y tiene unas dotes magníficas para el trato social con niños acaba estudiando medicina y abriendo su propio negocio cuando carece de dotes de liderazgo como para ser empresario.

Un estereotipo de género, por ejemplo, nos puede indicar que los niños son más listos que las niñas en las ciencias, como hablamos en un artículo anterior. Lo realmente negativo es que naturalizando esta idea e incorporándola a nuestras creencias acabaremos haciéndola realidad, pues le daremos menos oportunidades a las chicas y las motivaremos mucho menos para escoger determinadas asignaturas o carreras.

Qué es la creatividad

La creatividad esla capacidad de crear algo nuevo bien a partir de cero o con la asociación de diferentes ideas. El gurú de la creatividad Mihaly Csikszentmihalyi nos dice: “Doy por supuesto que cada persona tiene, potencialmente, toda la energía psíquica necesaria para llevar una vida creativa”. Esto es algo de lo más reconfortante porque siempre hemos creído que había personas creativas y personas no creativas.

Think big creatividad

Afortunadamente todos tenemos la capacidad para actuar y vivir de manera creativa. Y por creativo por supuesto no nos referimos únicamente a las artes plásticas, error muy común en la comprensión del término creatividad. Pero para conseguir o al menos acercarse a ese maravilloso estado de “flow” del que nos hablaba el señor Csikszentmihalyi tenemos que dejar atrás muchos prejuicios, y sobre todo los estereotipos de género.

Por qué los estereotipos de género matan nuestra creatividad

Los estereotipos de género condicionan nuestros mundos continuamente. Nos dicen cómo tenemos que ser, cómo tenemos que actuar, qué tenemos que decir o callar… De este modo sin darnos cuenta, dejamos de ser nosotros mismos para convertirnos en lo que la sociedad dice que es correcto según seamos hombres o mujeres.

Los estereotipos de género transforman o intentan transformar a todas las personas en modelos muy similares dentro de dos únicos mundos: el azul o el rosa, el femenino o el masculino, hombres o mujeres. Esto hace prácticamente imposible que la creatividad única y particular de cada persona salga al exterior, porque la estaremos matando a través de los propios estereotipos de género, las cuerdas que la oprimen y empujan a pertenecer a un grupo determinado.

Grupo de gente con vestimenta amarilla

Pensemos en el caso de un maestro vocacional al que la sociedad, y su familia, empujaron, invitaron y motivaron que hiciese una carrera empresarial. “Lo de maestro es “cosas de chicas”, y un hombre debería aspirar a algo más”: le decían siempre. La creatividad que este chico podría haber llevado al aula será difícilmente transportada a la empresa porque no será su verdadero sueño o vocación.

Pensemos ahora en una chica a la que le gustaría hacer una ingeniería. Su familia e incluso parte del profesorado que se va encontrando la animan a escoger una carrera más sencilla, más asequible, no vaya a abandonar después. La creatividad que esta chica podría haber llevado al mundo de la industria se quedará escondida tras una carrera en la cual no llegará nunca a explotar todo su potencial, por culpa, una vez más, de los estereotipos de género.

No podíamos dejar de mencionar la fantástica charla de Ken Robinson sobre cómo la escuela mata la creatividad. Pero ¿no somos toda la sociedad la que estamos matando la creatividad de nuestros peques y nuestra juventud a través de un binarismo absurdo con sus correspondientes estereotipos de género?

Que cada niña y cada niño pueda vivir y expresar su mundo de manera creativa.
Que los estereotipos de género no nos condicionen!”

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