Los juguetes que la sociedad ha pasado categorizar como femeninos muestran una cierta tendencia a ser considerados de inferior categoría respecto a los que se dirigen a los niños, como si fueran de una escala social más baja. Por ello no está tan mal visto que a una niña se le regale un juguete del mundo azul, pero sí se estigmatiza a aquel niño que desea algún juguete del mundo rosa.

Razones que justifican cuán positivo es jugar con juguetes “femeninos”

Nuestros niños se están perdiendo una enorme cantidad de habilidades que este “otro juego” les ayudaría a desarrollar. A continuación enumeraré algunas de ellas:

1. Habilidades motoras finas

  • Vestir y desvestir muñecas, bañarlas, darles de comer…
  • Maquillar o peinar.
  • Diseñar y dibujar.

2. Lenguaje

  • Diálogo con otros niños y niñas en el juego.
  • Roleplay: dramatizar diferentes personajes como madre, padre, doctora, maestro…
  • Debate, discusión: respecto a los roles que interpretarán, a la situación que afecta al juguete…

3. Inteligencia emocional

  • Expresión de emociones: las situaciones de este tipo de juego hablan de emociones, el bebé está triste, la madre está enfadada…
  • Aprender a tratar las emociones. Cuando se dramatizan se aprende mucho más sobre ellas.

Esto es solo un detalle acerca de lo que se pierden nuestros chicos al no poder divertirse también con esos otros juguetes, pero esta no es la única desventaja. Otra estaría relacionada con ver acotadas sus opciones de futuro en cuanto a  posibles dedicaciones profesionales, pero esto lo dejaremos para otro post.

Y un aspecto muy importante es el feedback que este tipo de juego nos proporciona a madres, padres, y docentes. Si un niño muestra una determinada manera de dibujar, o pega a sus muñecas continuamente, o bien hace un roleplay donde los diferentes personajes se gritan unos a otros…  En realidad, son muchos los mensajes que nos están dando a través del juego.

Nunca limites su juego, estarás limitando su desarrollo como persona

Además, tanto niños como niñas tienden a imitar a adultos en este tipo de juegos, lo cual nos permitirá observar muchos de nuestros errores diarios reflejados en nuestros propios hijos o alumnos.

No etiquetemos el juego en un mundo de niñas o de niños. El juego, sea cual sea, es un maravilloso mundo para la infancia y una herramienta de gran poder para la educación. Así que, nunca limites su juego ni sus juguetes por su sexo, pues estarás limitando una parte de su desarrollo como persona.

 

 

 

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2 Comentarios

  • Publicado hace 23 Diciembre, 2015

    Arantxa ( en Mi Cajón de Sastre)

    Me ha encantado! Enhorabuena. A ver si lo conseguimos

    • Publicado hace 23 Diciembre, 2015

      Alba Alonso

      Poco a poco, paso a paso se avanza!Con gente como tú acompañando es mucho más fácil!Gracias por comentar!

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