Criar de manera no binaria en un mundo binario

La crianza de género creativo también llamada crianza de género abierto, género fluido, género no conforme o género no-binario entre muchas otras es cada vez más frecuente en familias de todo el mundo. ¿Pero qué quiere decir exactamente crianza de género creativo? Pues criar a tus peques (sean cuales sean sus genitales) de una manera abierta respecto a su género. Es decir, no criarlos “como niñas” o “como niños” atendiendo a los estereotipos que esta sociedad binaria impone, sino criándolos acorde a su personalidad única y auténtica.

Y tú dirás: “¡pero si eso ya lo hago yo!”.  Bueno, eso intentamos sí, pero la crianza de género creativa va mucho más allá que intentar derribar estereotipos  a través de la ropa o los juguetes. Este tipo de crianza conlleva no etiquetar a un bebé como niño o niña desde el propio nacimiento según sus genitales y esperar unos tres-cuatro años a que sea esa criatura la que nos cuente cómo se identifica realmente.

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Zoomer y sus progenitores. Zommer recibió una crianza de género creativa. Hoy se identifica un “kid” y usa el pronombre “he”.

Para evitar ese etiquetado de género se suele recurrir a pronombres neutros tipo elle  y  lograr así no encasillar de este modo a esa criatura en un determinado género que tal vez no sea el correcto. Las familias que se comprometen a llevar a cabo este tipo de crianza  suelen comenzar ya desde el propio embarazo y parto compartiendo su filosofía de crianza con el personal médico, familia y amistades cercanas para que eviten asignar el género a ese bebé únicamente atendiendo a sus genitales.

¿Es posible la crianza de género creativo en una sociedad tan binaria como esta?

No solo es posible sino que ya se ha llevado a cabo en multitud de ocasiones. El caso más conocido fue el del bebé canadiense Storm en 2011. Este fue posiblemente el primer caso que se hizo público, pero acabó alcanzando una notoriedad mundial desmesurada sin pretenderlo siquiera, ya abrió así el camino a muchos más.

La respuesta general hacia esta manera de criar no solo fue en su mayor parte negativa, sino que los progenitores de Storm llegaron a recibir gritos, insultos y hasta amenazas en la propia puerta de su casa. Afortunadamente, fueron también muchas las  familias que encontraron por fin algo de luz gracias a esta historia pionera a la que poder aferrarse al compartir los mismos valores de crianza.

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Storm es el primer bebé conocido que fue educado sin etiqueta de género alguna.

 

Otro de los ejemplos es el de Searyl Alti, un bebé de la Columbia Británica (de nuevo Canadá) cuyo padre fue además el primer progenitor en conseguir que el sexo de su hijo no apareciera como femenino o masculino, sino como una U, en representación de cualquier otra opción. Esta U ha sido reemplazada en la actualidad por una X.

A estos casos le siguieron el bebé de Bobby McCullough y Lesley Fleshman o los gemelos de Julia and Nate Sharpe de Massachusets también criados de manera abierta respecto al género. Y mi preferido,  Zoommer, el hije de Kyl  Miers y Brent. La razón de mi pasión por este bebé y su familia es que me he leído su libro “Gender Creative Parenting” de principio a fin y no podría gustarme más.

¿No es la crianza de género creativo una semilla peligrosa para la vida de estas criaturas?¿No es caldo de cultivo para el bullying?

Es imposible decir que criar de esta manera hoy en día no presente ciertos riesgos de acarrear consecuencias negativas. Efectivamente, esa criatura puede llegar a verse envuelta en situaciones de bullying. Pero ocultar quien tú eres puede acarrear también problemas psicológicos como depresiones o  situaciones que acaban en suicidio. Si va a haber algún tipo de giro negativo que sea por ser une misme y no un personaje inventado ¿no?

Y mi pregunta para hacerte reflexionar es la siguiente ¿No es la crianza de género binaria una semilla peligrosa para la violencia machista, para la homofobia, para la transfobia, para la LGBTIQ+fobia en general? Pues sí lo es, movimientos como #MeToo han demostrado que son muchas las personas machistas que se creen con poder sobre las mujeres porque sí.  Y sin embargo, seguimos defendiendo la crianza binaria como la única y correcta manera de educar. Reflexionemos un poco sobre ello.

¿No es la crianza de género binario una semilla peligrosa para la vida de estas criaturas?¿No es caldo de cultivo para el bullying?

Si eres chica, has de ser así y así, te ha de gustar esto y esto, tienes que jugar con esto, aspirar solo a esto, cuidar de todos estos y además estar mona. Si eres chico has de ser así y así, te ha de gustar esto y esto, tienes que jugar con esto, aspirar solo a esto, ser bien macho y además mostrarte agresivo e insensible.

Estos son el tipo de roles que enseñamos en esta crianza binaria. Cierto que casi siempre lo hacemos de manera inconsciente porque no vamos por ahí diciendo algo como “hijo mío, si eres niño tienes que ser agresivo”. Pero luego jamás le compramos a ese niño un juguete con el que practicar el cuidado, o usamos con él la mitad de lenguaje emocional que usamos con su hermana. Y según va creciendo además lo vamos introduciendo en el mundo hetero-machito: “ya sabes chico, cuantas más mejor”.

Tampoco le decimos a ella cosas como “hija mía, como eres niña no podrás llegar nunca a presidir una empresa”. Pero sí la envolvemos en un mundo donde estar mona es más importante que ser inteligente o liderar. Sus cuentos y revistas hablan sobre “cómo ser la mejor princesa” o “cómo cazar a ese chico en tres pasos”. Sus Tik-Toks no hablan de su talento como saxofonista, escritora o programadora. Solo hablan de su talla de pechos o trasero (muchas veces a través de filtros irreales y poses imposibles), a pesar de tener todos los talentos anteriores y más.

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La familia Sharpe también educa a sus gemelos en modo género creativo

Sabemos que educar en las hipermasculinidades e hiperfeminidades es tóxico porque las personas somos diversas y no es posible encasillarnos en mundos tan opuestos y diferentes, pero esto ocurre día tras día y se considera correcto.

Cada vez que una criatura o joven se mueve un paso más allá de este mundo rígido y binario, bien por su expresión de género, su orientación sexual o su identidad, resulta el hazmerreír del resto. Porque en este mundo ser tú no se valora, solo se valora ser igual a tu grupo. Así es más facil controlarnos ¿no crees? Ya sabes, “calladita estás más mona”.

¿Cuándo sabe un peque cuál es su verdadero género?

A los 3, 4 años una criatura es ya capaz de definirse como niño, niña o niñe. Otra cosa es que te lo cuenten. He vivido casos de criaturas que te dicen a ti una cosa y a alguna compañera de clase otra… O a la maestra quienes son en realidad y en casa lo que quieren oír… Elles no quieren hacer daño a sus progenitores. Un peque siempre quiere hacer las cosas bien. Pero lo que es correcto para su persona puede que no se sienta como correcto para su entorno.

A los 6, 7 años habrán aprendido también que su género es inmutable. Si non niños se convertirán en hombres, si son niñas en mujeres. Las criaturas no binarias encontrarán entonces confusión al no poder encajar en las únicas dos opciones que la sociedad les plantea como posibles.

en este mundo ser tú no se valora, solo se valora ser igual a tu grupo

La crianza de género creativo permite que cada peque pueda definirse como quiera, la autodeterminación, sin problema alguno a ser juzgado por no encajar en una cajita azul o rosa. Es cierto que criar de esta manera tal vez sea solo para valientes hoy en día ( y preferiblemente gente culta  y conocedora del tema a fondo que comprenda bien lo que está haciendo) pero gracias a familias como las anteriormente mencionadas que hoy en día son criticadas, amenazadas e insultadas diariamente, muchas criaturas podrán vivir una vida feliz, sana y libre de bullying en un futuro.

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Kadyn; uno de los gemelos de la familia Sharpe criado sin etiquetas de género alguna.

Si una mujer de aquellas “locas” no hubiese luchado por poder ir a la universidad, trabajar, o divorciarse hoy en día yo sería una mujer sumisa, mucho menos culta y dependiente. Estas familias y estas criatutras son pioneras, son valerosas, son grandiosas. Y nos están allanando el camino, están haciendo que el futuro sea más fácil para toda la infancia. Nos puede resultar extraño, algo confuso e incluso temerario, pero jamás podremos negarle su gran valor.

Tal vez no seamos tan valientes como para imitar sus prácticas (es respetable, porque fácil no es) pero desde luego sí podemos validarlas y compartirlas para que cada vez sea más fácil criar de una manera tan sana y libre como esta.

Recuerda que las reflexiones de este blog no pretenden señalar, juzgar o buscar culpables en la crianza. Solo queremos crecer contigo y tus peques hacia un mundo más auténtico donde cada persona, en especial la infancia, pueda ser su propio yo.

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Te dejo alguna bibliografía que he leído al respecto por si quieres seguir documentándote y aprendiendo sobre el tema:

-“Buscando el final del arcoiris” de Fiona Joy Green y May Friedman. Edicións Balterra.

-“Gender Creative Parenting” de Kyl Miers

-“Parenting Beyond Pink And Blue: How to Raise Your Kids Free of Gender Stereotypes” de Christina Spears Brown

-“The Gender Creative Child: Pathways for Nurturing and Supporting Children Who Live Outside Gender Boxes” de Diane Ehrensaft.

-“Becoming an Ally to the Gender-Expansive Child: A Guide for Parents and Carers” de Anna Bianchi

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